PECUARIOS

INDICE

1. CRIA: ASIGNATURA PENDIENTE (Agromercado Enero 2000)

2. FICCIONES Y REALIDADES DE LA CRIA EN ARGENTINA (Agromercado)

3. SISTEMAS DE PRODUCCION DE CARNE: "REFLEXIONE" (Agromercado)

4. COMPRA DE REPRODUCTORES. USO DE DATOS OBJETIVOS
    (The Buenos Aires Herald Agosto 1998)

5. CARNES ROJAS Y SALUD
    (The Buenos Aires Herald Junio 1998)

DESARROLLO

1. CRIA: ASIGNATURA PENDIENTE

INTRODUCCIÓN:

Sin perder de vista lo ajustado de los números actuales; de lo comprometido que se encuentran muchos productores en la difícil coyuntura actual (precios, nivel de endeudamiento, presión impositiva), que obliga a ajustar al máximo los gastos e inversiones a realizar en cualquier actividad agropecuaria, pretendemos en la presente señalar algunos hechos en la actividad cría, viendo algunos factores que inciden en las bajas productividades y rentabilidades.

En tambo o agricultura, la actividad ha crecido decididamente. Ya no nos asombran rendimientos de 90 qq. de maíz, 180 kg. de GB/ha o invernadas en el oeste de 400 kilos por ha.

Que ocurre en cambio, con la cría?

ACTIVIDAD POSTERGADA:

Si analizamos los datos productivos de distintos partidos de Cuenca del Salado, por mencionar una importante zona de cría del país, sus números señalan una eficiencia por demás baja.

La actividad no ha acompañado en crecimiento ni a la agricultura ni a los logros conseguidos en invernada o tambo

Sobre siete partidos de Cuenca considerados, los resultados arrojan un índice de destete promedio de 71% (Fuente: Datos suministrados por las Sociedades Rurales de los partidos de Cnel. Brandsen, Castelli, Las Flores, Lobos, San Miguel del Monte, Pila y Roque Pérez para los años 1996 y 1997). Esto indica que, habiendo productores de punta con 90% de destete, habrá muchos que se encuentren en el 60% de destete o menos. La eficiencia de stock para el período estudiado es del 25.9%.

RENTABILIDAD:

Las palabras sobran; los márgenes de utilidad son negativos con estos indicadores.

En los cuadros nros. 1 y 2 se indica el margen bruto para los promedios de destete y producción de los siete partidos señalados (actual y último quinquenio). No se han incluido los costos financieros sobre capital circulante, como tampoco los retiros del empresario.

La rentabilidad (Cuadro n° 4), luego de restados los gastos de estructura (Cuadro n° 3), arroja un resultado de $/ha -5 a -10.

RAZONES:

Cuando los resultados son malos o regulares, podemos buscar un sinnúmero de causas: inundaciones o sequías, presión por impuestos, fletes o peajes, o los altos costos financieros, a lo que se suma los problemas de cobranzas, etc. Son hechos innegables que limitan y acotan en gran medida la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias.

DIAGNÓSTICO:

Tranqueras adentro, primeramente debemos buscar y cuantificar las razones de baja eficiencia y rentabilidad en la cría.

Debemos en primer lugar, analizar factores empresariales como ser retiros, pasivos y capacidad gerencial. A continuación, deberemos determinar como se encuentra el establecimiento a nivel productivo. Cuál es la producción de carne por ha.? Cómo son nuestros índices reproductivos? Es adecuada la carga? Cómo podemos aumentarla? Es singular el número de establecimientos que no cuentan con un mínimo de información de gestión. Entonces, mas allá de los saldos bancarios, como saber donde se está parado, sin hacer un diagnóstico?

AUMENTOS DE PRODUCCION:

Podemos englobar a la tecnología a aplicar en 2: las que cuestan plata (o que implican la compra de insumos) y las que no.

Para mejorar los lamentables índices señalados, podremos empezar con técnicas que impliquen baja inversión (ya que con estas rentabilidades se descarta la toma de créditos; se debería apuntar al uso de capital genuino), pero que tengan alto impacto en la producción de carne por ha.

  • El uso racional del pasto: en la generalidad de los campos de la zona, puede llevarse a cabo en un principio sin inversiones plus de capital, debido al alto grado de apotreramiento, al clima benigno y a las especies que componen el pastizal. El uso del pasto es un factor en general menospreciado, fundamentalmente cuando se habla de campo natural. Altos porcentajes de preñez implica en primer lugar, un manejo coherente en lo nutricional. Implantar agropiro o combatir gamonales indudablemente conlleva inversión; pero el manejo inicial, que tendrá respuesta importante, se puede hacer con los recursos existentes.
  • La aplicación eficiente de las vacunas de brucelosis; el raspaje de toros para verificar venéreas.
  • Aumento en las cargas: Las altas productividades en invernada y tambo han sido logradas en función de un mejor manejo del pasto, mayor producción del mismo y, aumento de carga. Hay veces que vemos campos sin pasto, con baja carga.
  • El pasto es un ser vivo al cual debemos permitirle nacer, crecer y reproducirse; con el manejo tradicional, esto no siempre se logra.

Resulta de mayor impacto, por ej. en un campo de 1000 vientres, manejar mejor el campo natural que hacer terribles esfuerzos en confección de reservas. Con respecto a éstas, existen alternativas mas económicas: pastoreos diferidos, manejo de condición corporal etc. Recordemos que usando medio rollo por vaca, se nos va el 7-8 % de la facturación de dicha vaca.

SIMULACION CUENCA DEL SALDADO CON AUMENTO DEL 20 % EN LA CARGA Y DESTETES DEL 83%:

En base a estos índices, estaríamos en el orden de los 100 kg. por ha año, lo cual estaría por debajo de los techos alcanzables en muchos casos.

Los resultados se exponen en los cuadros n° 5 y 6

Si bien el resultado es solo del 1.8% de rentabilidad a precios del último quinquenio, arrancamos de situaciones de bajos precios. Con el precio actual del ternero, se rondaría el 3% de rentabilidad.

CONCLUSIONES:

El no ya lo tenemos: las razones para no seguir adelante son hoy fuertes. Pero: cuando hay que entrar en el negocio? cuando hay que comprar? Cuándo hay que mejorar?

Recordemos los valores de los vientres el año pasado: fue precio corriente hasta $/cab 500 y aún mas. Ficción. Hoy podemos comprar 2 vacas con esa inversión.

Con el presente básicamente queremos señalar que seguir con manejos ineficientes, de bajas cargas, con venéreas, llevan a la ruina al presentarse los resultados operativos negativos en varios años acumulados.

Debemos aumentar la productividad en primer lugar con insumos que no tienen costo: manejos nutricionales eficientes, uso de pasto adecuado y control sanitario/reproductivo. Si bien es de gran peso, no le echemos solo la culpa a los bajos precios y a los impuestos, no del todo manejables por el productor. Sí podemos manejar la hacienda y lo que ésta come.

2. FICCIONES Y REALIDADES DE LA CRIA EN ARGENTINA

Es indudable que el ser humano, por su propia naturaleza, es proclive a fantasear, a crear ficciones; un psicólogo diría que es hasta una necesidad inherente a la naturaleza del hombre. Esto ocurre en todos los órdenes: con la bella persona que tengamos en suerte a nuestro lado; con el futuro de nuestros hijos o nietos; camionetas brillantes con poderosos motores. Los productores rurales somos a veces bastante simples: soñamos con nuestras empresas agropecuarias saliendo airosas de los avatares económicos y de la difícil realidad que nos toca vivir: inundaciones, sequías, caída en más de un 40 % en 3 meses en el precio de la carne etc. etc.

Qué nos ofrece el mercado? Un montón de tecnología: transplante embrionario T.E., sincronizaciones, dispositivos intrauterinos para vacunos, prótesis dentarias por mencionar algunos ítems en zootecnia.

En la sección nutrición: proteínas de todos sus tipos (pasante, nitrógeno no proteico), silo de maíz y de pasturas, bolsas,, earleage, minerales y vitaminas y, por encima de todo, las suplementaciones y/o terminaciones a corral, pasando por el destete precoz y creep feeding. Aunque algunos de estos rubros sean mas de tambo e invernada que de cría.

Como criadores y como empresarios, debemos plantearnos si estamos haciendo bien los deberes de la escuela primaria en la faz productiva:

  • Qué índices productivos y reproductivos tenemos en nuestros rodeos? Tienen éstos una tasa de preñez razonable? o a nosotros nos parece buena y no lo es tanto? Qué perdidas hay del tacto al destete?
  • Cómo están nuestros rodeos de venéreas ? Diagnosticamos abortos dudosos? Revisamos a los toros previo a la temporada de servicio?
  • Referido al manejo del pasto, somos eficientes o lo relativizamos el uso del mismo? Conocemos nuestra base forrajera? Tenemos algún sistema de producción adoptado?
  • Hacemos nosotros el manejo de las explotaciones o dejamos que nuestros estimados colaboradores (puesteros, peones o capataces) sean los que manejen la cosa de motus propio?
  • No analizaremos en estas líneas lo que pueda ocurrir en la faz empresarial - impositiva - crediticia que hoy en muchos casos, son las que acotan la subsistencia de algunas explotaciones agropecuarias, por mas que operen bien en el segmento productivo.

DEBERES BASICOS:

Resulta curioso que, con tanta tecnología dando vuelta, los deberes básicos de escuela primaria no siempre se estén cumpliendo.

Hace tres o cuatro años recorrí un campo con un dueño muy orgulloso (y con no muchos conocimientos) que se afanaba del buen semen que usaba en I.A.: líneas de Angus muy de moda en ese momento. Y las vacas estaban abortando por el terrible déficit nutricional que tenían!! Nunca en mi vida había visto en pradera pampeana pajas vizcacheras comidas tan abajo: peor que en el piquete del nochero. También, en más de un caso veremos a estimados criadores considerar que con la aplicación de una ivermectina o de una dosis de cobre, corregirán el mal manejo nutricional.

No somos, en general, voluntaristas?

Muchos diremos: no es mi caso. Pero lo vemos a diario por nuestros campos de cría y, en nuestro interior, tal vez aceptemos que alguna vez nos puede haber pasado el sobrecargar a sabiendas excesivamente los campos, afectando la productividad de los rodeos.

Históricamente se habló siempre de la pirámide:

  • Genética
  • Sanidad
  • Alimentación

Sin ánimo de ofender: todavía quedan dudas que lo primero es dar de comer a nuestra hacienda en tiempo y forma, para tener rentabilidad? Todavía hay dudas de que la genética y la sanidad entran en gran medida por la boca? Indudablemente, si la oferta de pasto de nuestro campo en cantidad y calidad no nos permiten tener una buena cría, es probable que tengamos que dedicar ese campo a hacienda seca (capones por ejemplo)

Pero esto no ocurre en la mayoría de la superficie ganadera de nuestro país; es más, en la pradera pampeana vemos a veces rodeos mas castigados que en el monte o en los esteros.

La tecnología de manejo de pastizales está en general muy bien estudiada. Es posible ver, en regiones de 400 mm en la Pcia. de San Luis, rodeos Hereford con el pelaje brillante, en campos que necesitan 10 a 15 has por vaca. Por qué, entonces, en campos muy benignos como en Rauch o Madariaga, vemos pobres vacas famélicas?

El año pasado hicimos un estudio que se realizó sobre 7 partidos de la Provincia de Buenos Aires (Brandsen, Castelli, Las Flores, Lobos, Monte, Pila y Roque Pérez), con datos de las Sociedades Rurales de las respectivas localidades. Se trabajó con antecedentes que involucraron una superficie de 1.5 millones de ha,, y 1.15 millones de cabezas. (El total de la zona de Cuenca del Salado tiene alrededor de 4,85 millones de cabezas y unas 6.4 millones de ha., o sea que nuestra "población" involucró alrededor del 23% de ambos ítems). El porcentaje de destete promedio de dichos partidos rondó el 66,20 % sobre vaca total !! Por lo tanto, hay campos que tienen un destete bueno del 85/90%, pero hay campos que se ubican por debajo del 60%. Con los precios actuales, la mayoría de estas explotaciones tienen rentabilidades realmente bajas: $7.85 netos antes de impuesto a las ganancias, (a valores de hoy, no de hace 3 meses). La metodología empleada es la de Márgenes Brutos , como así también la determinación de los gastos de estructura. Cuadro n° 1 Como dijimos, dicho margen bruto ha sido sobre el promedio del área relevada.

Es todo esto razonable?

Tenemos un diagnóstico claro de nuestras empresas?

Antes de aplicar el remedio, tenemos que definir la enfermedad: mal manejo nutricional - reproductivo, baja producción forrajera, salida tardía de los destetes en el otoño, etc.

En el cuadro n° 2 vemos un productor con buenos indicadores: aumentamos la carga en un 40% en función, básicamente, de manejo de los pastoreos y de haber implantado un 30% de la superficie con pasturas. Los números cambian drásticamente: si bien tiene que tener más "caja" y capital total invertido (ya que aumentó sus existencias, tuvo que implantar pasturas, paga más impuestos etc.), su resultado neto casi se quintuplicó, pasando a $38 por ha.

TECNOLOGÍA PRIMARIA EN EL MANEJO DE LOS PASTOREOS:

En general, una técnica de gran utilidad será la de dividir los suelos por capacidad de uso. Los campos que han sido alambrados en otras épocas, fueron apotrerados formando figuras de polígonos, sin respetar la capacidad de uso de los suelos. De esta forma, hoy conviven por ejemplo, en un mismo potrero, un bajo salado, con laguna, con una loma papera. Y para colmo de males, muchas aguadas han quedado en los bajos! Se inundan las lagunas y al haber sal, se pudren los alambrados. Y vuelta a repararlos. Y se complican los controles sanitarios.

Pero volviendo al pasto, el motivo de esta división por uso es, en primer lugar, el poder destinar los mejores sectores del campo a siembras de pasturas, verdeos o cultivos. Nos permitirá hacer reservas, separar dichos lotes para los destetes, o acomodar las categorías de hacienda que así lo requieran.

En segundo lugar, aún tratándose de un campo íntegramente formado por pastizales naturales, la división por uso permitirá que cada tipo de tapiz sea manejado según su composición botánica. Cada especie forrajera tiene su "tiempo". Son seres vivos que nacen, crecen, se reproducen y mueren. Al modificar con los pastoreos dicho ciclo, podemos, por ej., alargar el período de pastoreo de un rye grass anual, por medio de defoliaciones frecuentes e intensas; podremos cambiar la composición de un gramonal de bajo, favoreciendo la introducción de especies invernales (rye grass), con pastoreos intensos previo a las primeras heladas de otoño y posteriores descansos; o bien la aparición de trébol blanco, con defoliaciones intensas y/o fertilizaciones fosforadas donde el pH lo permita.

Cuanto dividir: dependerá de la ya mencionada composición florística, y de la carga animal que usemos.

Existe en Australia una línea de forrajicultores que defienden a rajatablas el uso del pastoreo continuo. Existen experiencias realizadas en la Argentina, por ej., en el INTA de Balcarce, sobre tapices de rye grass y trébol blanco, pero, con ajuste de carga variable (esto es, se ajusta la carga según la oferta forrajera y tasa de crecimiento). En otro extremo, hay productores y técnicos partidarios de pastoreos diarios o aún, de medio día.

Lo cierto es que deberemos evaluar las subdivisiones según datos confiables de productividad animal, persistencia de los tapices, eficiencia de cosecha (porcentaje de pasto cosechado sobre un total de producido); sustentabilidad de los sistemas de producción y , en definitiva , resultado económico.

Las divisiones tienen como fin, en tercer lugar por citar otra razón de peso, la de poder asignar la categoría de hacienda que mas adapte sus requerimientos a la digestibilidad, proteína, y oferta forrajera de dicho pastoreo.

El uso de los "diferidos" (pasturas, rastrojos, o campos naturales que se dejan en pié para su posterior consumo), es una de las claves del manejo de dichos pastizales. Es más, en las zonas bien extremas, se sugiere el pastoreo de los campos en forma totalmente diferida, para no debilitar a las especies y, de esta forma, se evita afectar su reproducción. Al lograr un ciclo completo, se permite: la formación de semillas; la acumulación de sustancias de reserva en raíces, la formación de nuevos macollos (parte de la planta en las gramíneas);

Debemos también señalar las enormes ventajas de reemplazar campos de verano (pelo de chanco, estipas y cetarias), a través de siembras, por pastoreos de invierno como Agropiro y Festuca en sus distintas consociaciones según tipo de suelo , salinidad y pH . Por un lado estaremos ganando al tener forraje verde en pleno invierno, momento obvio de mayor déficit. Por el otro ganaremos en productividad, ya que las especies mencionadas tienen un mayor volumen de producción.

Las reservas forrajeras deberán ser planificadas y cuantificadas. Por ejemplo, en la región semiárida, en donde el forraje diferido se henifica "en pié" debido al ambiente, la clausura de determinados lotes actuarán en reemplazo de los consabidos rollos. (siempre y cuando se logre una oferta razonable).

La grasa corporal actuará también como reserva forrajera. Basta ver los rodeos Hereford en la precordillera patagónica, con mantos de grasa en la cruz de hasta 10 cm.

VENEREAS:

En cuanto a las enfermedades venéreas y abortivas, las estadísticas de procreo y las dispersiones en los destetes son más que elocuentes en cuanto a su existencia.

Será de esperar que con un plan similar al de la aftosa, se pueda controlar a la brucelosis garantizando, de esta forma, una correcta aplicación.

El porcentaje de productores que realiza raspajes a sus toros es asimismo muy bajo.

El examen completo anual de los toros involucrará un análisis clínico genital (verificará el estado de la verga, fimosis, inflamación de glándulas anexas, etc), y la presencia de enfermedades venéreas y brucelosis. Asimismo, se los boqueará para ver desgaste dentario, y se verá la funcionalidad de las patas. Una recomendación, es el realizar dichos análisis ni bien los toros estén lo suficientemente repuestos del servicio. Esto debiera darse previo a la entrada del invierno, con lo cual aliviaremos el campo de toros que no sean aptos.

RESUMEN:

Consideramos que no son tantos los campos que hoy, en pradera pampeana, no puedan lograr un 85% de destete.

El uso racional del pasto no necesariamente tendrá mayores costos y sí, un beneficio marginal importante, al igual que el control básico de enfermedades venéreas.

La única manera hoy de asegurar rentabilidad en la cría, es por medio del aumento en la eficiencia de uso de los distintos recursos.

Veremos que hay retorno inmediato en rubros que básicamente implica usar la materia gris, como es el manejo de pastizales naturales.

Tenemos en la zona húmeda de cría grandes ventajas al respecto: los campos sobrepastoreados se "acomodan" rápidamente, ya que llueve; hay un buen nivel de apotreramiento (aunque los alambrados estén "flojos", están en la mayoría de los casos); tenemos agua de bebida en cantidad y calidad . Es tanto más difícil en región semiárida, donde lo señalado es escaso.

La aplicación de tecnología costosa, debiera venir luego de haber aprobado los deberes primarios- Indudablemente son incuestionadas y de demostrada eficacia las técnicas de destete precoz, las suplementaciones y reservas embolsadas.

El mercado manda. El novillo, que llegó a $1.40 y más hace muy poco, hoy ha caído a valores que creímos no iba a volver. Esta caída será acompañada, probablemente, por la invernada y cría, como ya está ocurriendo.

El único camino viable será la eficiencia: en lo productivo y en lo empresarial.

3. SISTEMAS DE PRODUCCION DE CARNE

REFLEXIONE :

Un buen amigo tiene, sobre su escritorio, un cartelito (que prometió regalarme dada mi insistencia en el tema), con una simple y única palabra: "REFLEXIONE". Todo cuanto pasa por su escritorio es cuestionado y analizado de manera muy práctica y objetiva: desde la genética de su hacienda, manejo y suplementaciones, sanidad, pasturas, fertilización, hasta la comercialización e impuestos de su empresa.

¿Por qué esto llama la atención a muchos que lo conocemos? Siendo el nuestro un país tradicionalmente ganadero y, por lo tanto, de empresarios ganaderos (al menos en teoría), ¿no debiera ser más habitual la actitud de reflexionar sobre datos objetivos que no sean expresiones de deseo?

A todos nos pasa. Los productores y asesores agropecuarios somos grandes copiadores y compradores de técnicas, de ideas, de insumos: "Feed Lot: tema nuevamente en boga"; "alfalfas puras o consociadas"; "festuca: la amamos o la odiamos"; "verdeos: fertilizados o no, incluirlos o no"; "rollos: si o no"; "Destete precoz"; "frame del toro: New type, old type", "composición de praderas", son sólo algunos ejemplos.

Y con estos temas se crean especies de clubs, partidos políticos o líneas filosóficas, blanco o negro. Frases como las que siguen, las escuchamos a diario:

  • Hay que uniformizar la carcaza como los americanos, y esto sólo se logra con grano;
  • El "flujo" de caja debe ser más ágil,
  • Las praderas de muchas especies son lo único que sirve para el suelo vs. las alfalfas puras son lo mejor, con las de sin latencia no hacen falta las polifíticas…
  • Hay que hacer pastoreo racional Voisin... (no debiéramos leerlo a André V. para ver si la técnica que nos venden es lo que él dijo?).

No hay verdades absolutas: lo válido para una zona o para una empresa, puede ser errado para otra. Esto es así con los sistemas de producción, con las mezclas de praderas, con los sistemas de pastoreo, etc., por citar algunos ejemplos. Cada campo es un "paciente" que necesita tratamiento específico, y las generalizaciones son a veces peligrosas (salvo la de no endeudamiento).

Hace un tiempo, un colega me dijo que pensaba, con determinado sistema de pastoreo, obtener mas de 1.200 kg de carne por ha en su campo, ubicado en el litoral norte de Pcia. de Bs. As., en plena zona de suelos con B2t, según lo que aconsejaba determinado técnico. Los mismos son suelos en los que, debido a este perfil u horizonte "B", el drenaje se ve dificultado, y por ende, en donde no hay pendiente, se encharca, con lo que la alfalfa muere. Entonces, en esos suelos solo se puede hacer praderas de tréboles y gramíneas, cuyo techo actual de producción, con fertilización y buen manejo, es de unas 8 ton de materia seca por ha. por año.

Ahora bien, ¿cómo entonces es que pretende producir, a pasto y sin suplementaciones ni fertilizaciones de magnitud, 1.2 ton de carne por ha?

Esto daría una conversión de menos de 7 kg. de pasto total por kg. de carne, con el 100 % de eficiencia de cosecha a diente. Utópico - irreal.

En nuestro ambiente ganadero se generan constantemente este tipo de mitos o fantasías, hasta que tiempo después son rectificados o anulados.

Con la nueva realidad empresarial de los últimos años, en donde ya no nos salvan los manejos financieros o ventas oportunas de hacienda luego de un plan Primavera, resulta impensable que se continúe con ficciones como las señaladas.

¿Por qué, en cambio, no nos ponemos a analizar en profundidad - a reflexionar - sobre cuales son los factores que influyen en nuestra invernada/cría/tambo?

Tradicionalmente, se ven y veían en nuestro país buenos rodeos: en general cuidamos de la sanidad, del biotipo animal (vemos la encoladura y la cabeza de un toro, y no los EPD’s…); clasificamos por categorías, y cada una de ellas va a un potrero diferente, etc. Es decir, tradicionalmente somos ganaderos y no forrajicultores; somos ganaderos y no siempre, buenos empresarios.

Por más que le demos vuelta, salvo contados casos como feed lots con determinados subproductos, ésta técnica estará en gran medida acotada por la escasez de petróleo a mediano plazo (con el que se producen los granos), y por la mayor demanda de granos para consumo humano, amen de otros problemas.

Entonces, partiendo de la base que, por lo menos por algún tiempo, la alimentación de ganado vacuno en Argentina será a pasto, es ésta nuestra eterna asignatura pendiente.

Es bien conocida la pirámide:

  • GENETICA
  • SANIDAD
  • MANEJO
  • ALIMENTACION

Sin duda que el aspecto fundamental, sin el cual no hay genética ni sanidad que valga, es la alimentación.

Técnicos como Mc Meeckan ya nos criticaban hace más de 30 años que uno de nuestros principales problemas es el mal manejo del pasto. Es cierto, somos en general ineficientes en este aspecto, según se desprende de los numerosos trabajos publicados por el INTA, que en parte reproducimos a continuación, en donde se analiza la eficiencia de cosecha de pasto en tambos e invernada.

Ver cuadros ref. a eficiencia de cosecha.

No profundizaremos sobre aspectos como diferir (rollos - silos de pasto) con calidad. Esa información es abundante y buena en el mercado. Pero reflexionemos: hacemos rollos de alfalfa, que en pié puede dar una ganancia diaria de 800 gr. a 1 kg. diario, y lo transferimos para el invierno, en donde nos dará algo más que mantenimiento y, a veces, con un costo igual o superior al de un subproducto que podríamos comprar. Recordemos que en el año 1996, el rollo se llegó a pagar $ 60/70, o sea, más de $0,12 / $0.14 el kg. de materia seca de dudosa digestibilidad. A precios normales de confección por administración, un rollo por vientre / año, en una explotación de cría, cuesta aproximadamente el 10 % de la facturación bruta de ese vientre.

¿Es lógico todo esto? ¿Adecuamos en forma coherente los requerimientos de nuestros rodeos con la oferta de pasto? ¿Evaluamos entradas y salidas de hacienda y sus momentos? ¿No podemos diferir de otra forma, con más calidad?

Ya no es válido argumentar que los neocelandeses son más eficientes porque tiene otro clima como único factor. Son más eficientes por su clima, porque fertilizan mas que nosotros, pero, por sobre todo, porque manejan el pasto y reflexionan diariamente sobre su uso, sobre su calidad, sobre la respuesta animal esperada. ¿Recorremos nosotros o los encargados, a diario, las parcelas que cosechará la hacienda, o vamos una vez por semana al potrero? ¿Medimos disponibilidad, como se está haciendo en muchos tambos, o consideramos esto inútil?

¡Cuántos campos se ven hoy, todavía, con un lote de vacas tirado a la buena de Dios durante meses en el mismo potrero! Estamos hablando para pradera pampeana, ya que en regiones semiáridas la cosa es distinta.

¿Cómo se sigue discutiendo en invernada, si es necesario el pastoreo diario? ¿No aprendemos los invernadores y criadores de los tamberos, que nos llevan la delantera porque ven la facturación de su pasto a diario? (y aún así en promedio, están lejos del ideal). ver cuadro n° 2

El manejar el pasto con eléctrico en cría, ¿aumentará el % de terneros aguachados, como piensan algunos criadores?

Manejar pasto es tecnología de bajo costo, es lo que tenemos más a mano. Por qué insistimos en ineficiencia y comodidad en este aspecto?

¿En qué estadio pastoreamos la alfalfa en nuestro campo, si tenemos la suerte de tenerla? En los cuadros 4 y 5 se observa claramente la variación de digestibilidad y respuesta animal en tambo, ante distintos estados fenológicos de la alfalfa. Algo similar ocurre con las ganancias de peso en invernada.

  MADUREZ DE LA ALFALFA  

% de conc. en ración

Botón Floral

10 % de floración

50 % de floración

100 % de floración

Promedio

diferencia

max./min

20 36.1 30.8 25.9 23.6 29.1 53 %
37 37.7 31.3 28.3 25.1 30.6 50%
54 39.5 35 29.3 27 32.7 46%
71 39 34 29.9 29.1 33.1 35%

Promedio

38.1 32.9 28.1 26.4    

Estado de la Alfalfa

Condic. Climáticas

Digestibilidad

Botón floral

sin lluvia

67 %

Botón floral

Lluvia abundante

57 %

100 % de floración

sin lluvia

52 %

FUENTE: adaptado de J. Dairy Science 42:567

Para terminar, ¿en donde concluye el tema pasto?: directamente en nuestros bolsillos y en la salud de nuestra empresa, entre otras cosas.

Por otro lado, referido a las nuevas propuestas y su viabilidad, un viejo administrador decía: "vienen los asesores de Buenos Aires y me dejan el toro palenqueado y se van..." .

Es por esto que el trabajo debe ser encarado en conjunto entre productores, personal y asesores desde una óptica de reflexión y análisis, con datos objetivos y no simples expresiones de deseo. Una propuesta es tomar la metodología de trabajo de las reuniones de un directorio de una empresa, se trate solo de aspectos técnicos o involucren también temas empresariales y financieros.

Eficiencia de cosecha
fuente: INTA Rafaela